Cómo calcular las retenciones de una nómina (Guía 2026)
Cometer un error al calcular las retenciones de una nómina es uno de los fallos más costosos que puede sufrir una empresa. Un cálculo incorrecto no solo expone a tu negocio a severas reclamaciones y sanciones por parte de la Agencia Tributaria, sino que también genera una profunda desconfianza en tu equipo. Cuando un trabajador descubre que su retención ha sido mal aplicada, enfrentándose a una devolución menor (o un pago inesperado) en su declaración de la renta, el clima laboral se resiente de inmediato.
La solución a este problema crónico pasa por abandonar los cálculos manuales improvisados y comprender a la perfección cómo funcionan los algoritmos oficiales. Entender qué factores influyen, qué tramos se aplican este año y cómo interactúan el IRPF y la Seguridad Social es el primer paso para blindar tu contabilidad y garantizar la transparencia con tus empleados.
En este punto es donde la digitalización marca la diferencia. Como referentes en la optimización de procesos empresariales, desde Manaller ayudamos a compañías B2B y SaaS a escalar sus operaciones de forma segura. Apoyarte en soluciones tecnológicas avanzadas y en consultoría estratégica como la que ofrece Manaller, te asegura cumplir con la normativa fiscal vigente, evitando errores humanos y automatizando tareas críticas para que puedas centrarte en hacer crecer tu negocio.
A continuación, te explicamos paso a paso cómo dominar el cálculo de retenciones este año.
¿Qué son exactamente las retenciones en una nómina?
Las retenciones en nómina son aquellas cantidades económicas que la empresa descuenta de forma obligatoria del salario bruto de un trabajador. El objetivo de este descuento es ingresar dicho importe en las arcas públicas en nombre del propio empleado.
Básicamente, funcionan como un sistema de recaudación anticipada. En lugar de que el trabajador reciba todo su dinero bruto y lo pague de golpe al final del año, el Estado utiliza a las empresas como intermediarias para asegurar el cobro progresivo de los impuestos.
Esta mecánica es la que explica la diferencia fundamental entre el salario bruto y el salario neto. El bruto representa el coste íntegro pactado en el contrato laboral, mientras que el neto es la cantidad real y líquida que el trabajador percibe en su cuenta bancaria.
¿Por qué la empresa es el sujeto retenedor?
La normativa tributaria española es muy clara al respecto: la responsabilidad de practicar la retención recae exclusivamente sobre la empresa que contrata. A nivel fiscal, tu negocio actúa como «sujeto retenedor».
Esto implica que la compañía está obligada por ley a calcular el porcentaje exacto, descontar el dinero del sueldo, declararlo e ingresarlo en Hacienda mediante los modelos tributarios correspondientes.
Si la empresa no realiza este ingreso o aplica un porcentaje inferior al que dicta el algoritmo oficial, el artículo 99 de la Ley del IRPF establece su responsabilidad solidaria. Esto significa que Hacienda reclamará las cantidades no ingresadas directamente a tu empresa, sumando además los recargos e intereses de demora pertinentes.
Tipos de retenciones que aparecen en una nómina
En cualquier nómina estándar emitida en España conviven dos grandes bloques de retenciones obligatorias. Es crucial no confundirlas con otros descuentos puntuales para garantizar una gestión impecable.
1. Retención del IRPF (El anticipo a Hacienda)
Es el descuento más conocido y el que suele generar más dudas. Consiste en el anticipo mensual que el trabajador hace a cuenta de su Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
A diferencia de otros impuestos, el IRPF es progresivo y altamente personalizado. Tu empresa debe calcular un porcentaje único e individualizado para cada empleado basándose en sus circunstancias económicas y personales, las cuales deben estar debidamente documentadas.
El importe retenido se declara e ingresa trimestral o mensualmente a través del modelo 111, y se resume a final de año mediante el modelo 190.
2. Cotizaciones a la Seguridad Social
El segundo bloque obligatorio corresponde a las aportaciones del trabajador al sistema de la Seguridad Social. Estas cuotas sirven para financiar las pensiones públicas, la cobertura por desempleo, la sanidad y los cursos de formación.
A diferencia del IRPF, estas retenciones se basan en porcentajes fijos que varían ligeramente en función del tipo de contrato (indefinido o temporal).
Por norma general, las cotizaciones a cargo del empleado suponen en torno al 6,50 % de su base de cotización, y se desglosan en varios subconceptos que detallaremos más adelante.
Factores clave que determinan el IRPF de un trabajador
Para calcular las retenciones de una nómina de forma legal, no puedes aplicar un porcentaje «a ojo» ni utilizar una tarifa plana por departamento. La Agencia Tributaria (AEAT) exige un cálculo preciso que cruza hasta siete variables fundamentales:
- Retribución bruta anual estimada: Incluye salario base, complementos fijos, bonus variables previsibles y retribuciones en especie.
- Situación familiar y estado civil: Ser soltero, casado, viudo o divorciado altera los mínimos aplicables.
- Hijos y descendientes a cargo: Menores de 25 años que convivan con el empleado y no tengan rentas altas reducen la cuota.
- Ascendientes a cargo: Mayores de 65 años que vivan con el trabajador y dependan de él económicamente.
- Tipo y duración del contrato laboral: Los contratos temporales o de prácticas tienen normativas y mínimos específicos.
- Grado de discapacidad: Si el trabajador o sus familiares a cargo tienen una discapacidad igual o superior al 33 %.
- Comunidad Autónoma de residencia: Cada región aprueba sus propias escalas fiscales, por lo que el tramo autonómico variará si tu empleado vive en Madrid, Cataluña o Andalucía.
La vital importancia del Modelo 145
Toda esta información personal no se adivina: se recopila a través del famoso Modelo 145.
Se trata de un formulario interno de retenciones sobre rendimientos del trabajo que todo empleado debe rellenar y firmar el primer día que se incorpora a tu empresa.
Como empleador, no presentas este documento a Hacienda, pero tienes la obligación de custodiarlo durante cuatro años (el periodo de prescripción tributaria). Si un trabajador miente en este documento, la responsabilidad recae sobre él, pero si tú omites aplicarlo correctamente, la responsabilidad será de tu compañía.
Tramos del IRPF actualizados para 2026
El sistema tributario utiliza una escala progresiva compuesta por un tramo estatal (idéntico para todo el país) y un tramo autonómico (que depende del lugar de residencia del empleado).
Si sumamos ambos componentes y extraemos una media nacional para 2026, los tramos básicos sobre la base liquidable son los siguientes:
- Hasta 12.450 €: 19 %
- De 12.450 € a 20.200 €: 24 %
- De 20.200 € a 35.200 €: 30 %
- De 35.200 € a 60.000 €: 37 %
- De 60.000 € a 300.000 €: 45 %
- Más de 300.000 €: 47 %
Hay que destacar una novedad importantísima para 2026: el mínimo exento se sitúa en 15.876 € anuales. Si un empleado soltero, sin hijos y con un único pagador cobra por debajo de esta cifra, la empresa no debe aplicarle retención alguna de IRPF (salvo que su tipo de contrato exija un mínimo legal del 2 %).
Cómo calcular las retenciones de IRPF paso a paso
Para realizar el cálculo oficial, las herramientas de gestión laboral integran el algoritmo de la Agencia Tributaria. Este algoritmo sigue estrictamente una secuencia de seis pasos lógicos.
Si te saltas el orden o calculas mal la base inicial, el error se arrastrará hasta el final, generando una nómina defectuosa. Estos son los pasos a seguir:
Paso 1: Determinar la retribución íntegra anual
Debes sumar el salario fijo bruto de las 12 o 14 pagas, además de los incentivos, las comisiones estimadas, los atrasos y las retribuciones en especie (como el uso de vehículo de empresa o el seguro médico).
Quedan excluidas de esta suma las dietas justificadas y las indemnizaciones por despido que estén exentas según la ley.
Paso 2: Calcular la base para el tipo de retención
A la cantidad obtenida en el paso anterior hay que aplicarle unas «minoraciones». Básicamente, debes restar los gastos deducibles del trabajador.
El principal gasto a restar son las cuotas a la Seguridad Social a cargo del empleado que se pagarán durante todo el año. También se descuentan pensiones compensatorias si existe orden judicial y cuotas a mutualidades obligatorias.
Paso 3: Fijar el mínimo personal y familiar
Hacienda entiende que una parte de los ingresos se destina a cubrir las necesidades vitales básicas, por lo que no tributa.
El mínimo del contribuyente arranca en 5.550 € anuales. A esta cifra base se le van sumando complementos adicionales por cada hijo a cargo, ascendientes convivientes o grados de discapacidad reconocidos en el Modelo 145.
Paso 4: Obtención de las cuotas mediante los tramos
Aquí entra en juego la escala de tramos del IRPF. Tienes que realizar dos cálculos separados: Primero, aplicas la escala a la base obtenida en el paso 2, generando la «Cuota 1». Segundo, aplicas la misma escala al mínimo personal y familiar del paso 3, obteniendo la «Cuota 2».
La diferencia exacta entre la Cuota 1 y la Cuota 2 será tu Cuota de Retención Anual.
Paso 5: Extraer el tipo (porcentaje) de retención
Llegamos al momento clave. Debes coger la Cuota de Retención Anual del paso anterior y dividirla entre la retribución íntegra bruta del paso 1.
El resultado de esa división se multiplica por 100 y se redondea a dos decimales. Ese porcentaje exacto (por ejemplo, un 14,66 %) es el tipo que deberás aplicar en nómina.
Paso 6: Aplicar el porcentaje a la nómina de cada mes
Finalmente, multiplicas el salario bruto mensual por el porcentaje obtenido. Esa cantidad será el dinero que descontarás en concepto de IRPF en el recibo de salario de tu empleado.
Si las circunstancias del trabajador cambian a mitad de año, deberás recalcular este porcentaje desde cero y aplicar el nuevo tipo en los meses restantes.
Ejemplo práctico: Cálculo de retenciones en una nómina estándar
Para asentar la teoría, vamos a visualizar cómo se estructuran estos cálculos con un ejemplo numérico habitual. Imagina un perfil estándar: trabajador con contrato indefinido a tiempo completo, soltero, sin hijos, residente en Madrid y sin grado de discapacidad.
Su salario es de 28.000 € brutos anuales, distribuidos en 14 pagas de 2.000 €.
Desarrollo del cálculo:
- Retribución íntegra: 28.000 €.
- Cotizaciones SS estimadas (aprox 6,5%): – 1.820 €. La base para el tipo queda en 26.180 €.
- Mínimo personal: 5.550 €.
- Cálculo de Cuotas: Cuota 1 (tramos sobre 26.180 €) ronda los 5.158 €. Cuota 2 (tramos sobre 5.550 €) ronda los 1.054,50 €. La cuota final de retención será de 4.103,50 €.
- Tipo de retención: Dividimos 4.103,50 entre 28.000 y multiplicamos por 100. Nos da un 14,66 %.
A nivel mensual, de los 2.000 € brutos que cobra el trabajador, restaríamos 293,20 € de IRPF y 130,00 € de Seguridad Social, dejando un salario neto aproximado de 1.576,80 €.
Retenciones mínimas según la modalidad de contrato laboral
Aunque el algoritmo ofrezca un resultado específico, el reglamento de la Agencia Tributaria impone unos porcentajes mínimos obligatorios para ciertos tipos de relaciones laborales.
Es fundamental conocer estas excepciones para no incurrir en infracciones. Los mínimos más destacados son:
- Contratos temporales inferiores a 1 año: Retención mínima del 2 %.
- Contratos formativos y de prácticas: Retención mínima del 2 %.
- Becarios con convenio de colaboración: Retención mínima del 2 %.
- Administradores y miembros del Consejo: Mínimo del 35 % (se reduce al 15 % si la facturación de la empresa es menor a 100.000 €).
- Impartición de cursos, seminarios o conferencias: 15 % fijo.
Si el algoritmo genera un tipo superior al mínimo estipulado (por ejemplo, a un temporal le corresponde un 10 % por su alto salario), siempre prevalecerá el tipo general más alto.
Cómo calcular las cotizaciones a la Seguridad Social del trabajador
Como adelantamos al principio, la segunda gran deducción de la nómina va destinada a la Seguridad Social. Es importante destacar que este porcentaje no se calcula sobre el «bruto literal» de ese mes, sino sobre la Base de Cotización Mensual, que incluye el prorrateo de las pagas extras.
Para un empleado con contrato indefinido estándar, la aportación se reparte bajo los siguientes conceptos y porcentajes:
- Contingencias comunes: 4,70 % (cubre bajas por enfermedad común o accidentes no laborales).
- Desempleo: 1,55 % (sube al 1,60 % si es un contrato temporal).
- Formación profesional: 0,10 % (financia el reciclaje formativo de los trabajadores).
- MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional): En 2026 se sitúa en un 0,15 % a cargo del trabajador.
La suma total ronda el 6,50 %. Es vital recordar que esta es solo la cuota obrera; la empresa paga de su bolsillo un coste paralelo (cuota patronal) que ronda el 30 % adicional, pero que no se descuenta de la nómina del trabajador.
La regularización de las retenciones: ¿Cuándo y por qué se hace?
El cálculo del IRPF no es un bloque de piedra que se establece en enero y muere en diciembre. La ley obliga a realizar una «regularización», es decir, a recalcular el porcentaje cada vez que cambien las variables del empleado.
Los casos más habituales que exigen una regularización inmediata son:
- Subidas o bajadas salariales imprevistas a mitad de año.
- Cambio en el estado civil (matrimonio o divorcio).
- Nacimiento o adopción de un nuevo hijo.
- Reconocimiento de un nuevo grado de discapacidad.
- Cambio de domicilio a otra Comunidad Autónoma con escala fiscal diferente.
Cuando esto ocurre, el trabajador debe entregar un nuevo Modelo 145. La empresa debe recalcular el tipo y aplicarlo obligatoriamente en la siguiente nómina. No se modifican las nóminas pasadas, el nuevo porcentaje simplemente asume el impacto en los meses que restan hasta fin de año.
Novedades normativas y fiscales para 2026
Estar al día con la legislación es imperativo para cualquier departamento de recursos humanos. Este 2026 ha traído modificaciones directas que alteran el resultado de cualquier cálculo automatizado.
- Incremento del mínimo exento: Ha subido hasta los 15.876 € anuales para perfiles básicos, alineándose con las recientes subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
- Subida del MEI: El Mecanismo de Equidad Intergeneracional asciende a un total del 0,90 %, quedando un 0,75 % a cargo de la empresa y un 0,15 % a cargo del trabajador.
- Nuevos topes máximos de cotización: El tope máximo para 2026 se ha fijado en 5.101,20 € mensuales. Si un empleado gana más de esa cifra mensual, solo cotizará hasta dicho límite.
Errores más frecuentes en la gestión y cálculo de nóminas
A lo largo de los años gestionando y optimizando departamentos B2B, es común encontrar patrones de error que las pymes repiten sistemáticamente al calcular nóminas. Los más perjudiciales son:
- Ignorar las retribuciones en especie: Muchas empresas no suman el valor del seguro médico privado o del coche de empresa a la base anual del IRPF, provocando una retención insuficiente.
- No regularizar tras un ascenso: Si subes el sueldo a un trabajador en junio pero le mantienes el porcentaje de retención de enero, en diciembre tendrá una deuda importante con Hacienda.
- Aplicar el 2 % de forma indebida: Existen negocios que aplican el mínimo del 2 % a contratos indefinidos para que el trabajador cobre «más neto» a final de mes. Esto es ilegal y sancionable.
- Descuadre en modelos tributarios: Presentar el modelo anual 190 con cifras que no coinciden con la suma exacta de los cuatro modelos trimestrales 111.
La mejor manera de esquivar todos estos obstáculos es centralizar la gestión laboral. Aquí es donde soluciones como Manaller te ofrecen una ventaja competitiva. Al integrar herramientas avanzadas y contar con consultoría especializada, eliminas de un plumazo los errores humanos, garantizas el cumplimiento normativo absoluto y optimizas el tiempo que tu equipo dedica al tedioso trabajo administrativo.
Conclusión
Saber cómo calcular las retenciones de una nómina es una obligación legal y operativa ineludible para cualquier empresa en España. Desde entender los tramos autonómicos del IRPF hasta aplicar correctamente el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, cada decimal cuenta.
El riesgo de trabajar con hojas de cálculo obsoletas o cálculos manuales es sencillamente demasiado alto. Las multas de la AEAT y el malestar de los trabajadores por errores en el recibo salarial pueden dañar gravemente la estabilidad de tu compañía.
Si quieres garantizar un proceso impecable, automatizado y 100 % ajustado a la ley de 2026, es el momento de profesionalizar tu estructura. En Manaller somos expertos en dotar a las empresas de la consultoría y las herramientas necesarias para escalar de forma eficiente y segura. Asegura tu cumplimiento legal y optimiza tus operaciones descubriendo hoy mismo los servicios y soluciones corporativas de Manaller.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
El SMI fijado para 2026 (que en el cómputo anual no supera los mínimos legales) se encuentra exento de retención por IRPF para trabajadores solteros, sin hijos y con un único pagador. Sin embargo, sí es obligatorio descontar la parte proporcional a las cotizaciones de la Seguridad Social (aproximadamente un 6,50 %).
El dinero de las retenciones siempre pertenece al trabajador, ya que forma parte íntegra de su salario bruto pactado. La empresa no paga el IRPF del empleado, simplemente actúa como recaudador (sujeto retenedor), descontando el dinero y transfiriéndolo a Hacienda en nombre del trabajador.
Sí, absolutamente. Un trabajador puede solicitar por escrito a su empresa que se le aplique un porcentaje de IRPF superior al que marca el algoritmo oficial. Esto es muy común cuando el empleado tiene varios pagadores o prevé ingresos extra y prefiere adelantar el pago para que la Declaración de la Renta anual no le salga a pagar. Lo que la empresa nunca puede hacer es aplicar un porcentaje inferior al legal.

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